sábado, 29 de junio de 2013

EL BALANCE SALUDABLE

Encontramos miles de fórmulas, consejos, recetas, tendencias para buscar la dieta alimenticia ideal y la única verdad es que el cuerpo humano necesita de todo: grasa, azúcar, carbohidratos, vitaminas, minerales y proteínas. El secreto es combinar todos los alimentos en su justa medida y en el horario adecuado; empezar el día con abundante agua para refrescar y limpiar; generosa porción de fruta
 

preferiblemente entera para aprovechar toda su fibra y valor nutritivo. Un cereal y una bebida caliente serían un desayuno que proporciona la energía necesaria. A media mañana complementar y almorzar con alimentos contundentes ricos en proteína, verduras y carbohidratos.



complementar a media tarde y cerrar con una cena frugal de fácil digestión. Con esto logramos un balance adecuado y saludable.


No dejar de lado el ejercicio físico diario que nos garantiza salud y vitalidad.  

fotografías y textos Leo Erazzo derechos reservados de autor
www.leoerazzo.com 

domingo, 16 de junio de 2013

La Ensalada, de Cenicienta a Princesa.

Bueno, esta vez la culpa la tienen las mamás, definitivamente no sabían hacer ensaladas. Se limitaban a llenar el plato con: lechuga, cebolla, tomate y de pronto pepino cohombro, o lo peor, remolacha y zanahoria cocidas y claro, de ahí nuestra aversión por las verduras; pero tenemos que reeducarnos porque existen mil maneras de preparar una deliciosas ensalada...




... además con un sinnúmero de beneficios: ricas en fibra, crocantes, sabores sorprendentes, rápidas de preparar, ingredientes económicos y rendidores...
La experiencia más placentera para mí en un restaurante con barra de ensaladas es tomar el recipiente, humectarlo con aceite de oliva o de sésamo, agregarle semillas de girasol, pepinillos, pimentones y cebollas encurtidos, champiñones, palmitos, semillas de ajonjolí, un poco más de aceite, maíz tierno, aceitunas, quesos, tomate, más semillas de girasol o amapola, otras gotas de aceite, más palmitos y champiñones; bañamos con vinagreta y listo... al mezclar y probar nos damos cuenta que hemos descubierto una verdadera ensalada capaz de convertirse en almuerzo acompañada de una proteína y un jugo de frambuesa, por ejemplo.



Hoy es impensable un plato en el que no esté presente una buena ensalada; sería un pecado retroceder y perder el terreno ganado. Este será el legado gastronómico para las nuevas generaciones.